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Soy un fan incondicional del grupo granadino Niños Mutantes. Tuve el privilegio de que me llamaran Héctor Márquez, Isa Guerrero y el equipo de la Música Contada para presentarlos en Málaga. LMC fue una maravillosa iniciativa en la que músicos y grupos compartían sus vivencias, sus historias e influencias en torno a la música. Os dejo la presentación que hice aquella mágica noche del 28 de febrero de 2009 en la Sala Gades:

Buenas noches. En primer lugar, quiero agradecer a la organización de la Música Contada que me haya dado la oportunidad de presentar a los Niños Mutantes esta tarde-noche.

Debía ser allá por noviembre o diciembre del año 2000 cuando un amigo de la facultad decidió que a mí me tenían que gustar los Niños Mutantes. Recuerdo que en primera instancia el nombre del grupo me produjo ciertos prejuicios. El caso es que me grabó en un mismo cd los dos primeros discos, Mano, parque, paseo y Otoño en agosto. En la primera escucha, me pareció que no estaban mal. En la segunda, ya pensaba que estaban bien. En la tercera, esto está muy, muy bien. Y así sucesivamente. Menos de quince días después, acudí a mi tienda de discos de cabecera, Candilejas, a comprarme los dos trabajos en original. La misma experiencia se ha producido cada vez que a algún amigo le he ido introduciendo en el grupo. Casi siempre el entusiasmo se produce a partir de la tercera o cuarta escucha. Para mí personalmente eso es un magnífico indicador. Recelo de las canciones de primera escucha. Creo que o bien son muy comerciales o bien no envejecen bien.

La primera vez que vi un concierto de NM fue en mayo de 2001. Yo ya era un fan militante y convencido. Fue en Maracena, en el mismo anfiteatro en el que los gloriosos 091 habían dado su último concierto. Aquella vez me supo a poco. Abrían ellos un festival en el que luego tocaban Sexy Sadie y Ocean Colour Scene. Cayeron Florecer, Katherine, Elévame, Veneno Polen… Todos los ya clásicos… A partir de ahí, les he visto en más de una docena de ocasiones en lugares tan insospechados como Cúllar Baza, donde compartieron cartel con uno de los mejores músicos que ha dado este país, José Ignacio Lapido, o Lucena, ocasión en la que también actuaba una banda con un directo realmente extraordinario, Lori Meyers. Decía que una docena de ocasiones en las que casi siempre me moví con los mismos amigos. La sala Premier de Marbella, un par de veces en la Vivero, Ojén… En todo este tiempo, casi una década, me he dado cuenta de una cosa: CADA VEZ SOY MÁS MUTANTE Y MENOS NIÑO. El tiempo ha venido marcado firme por los siguientes álbumes, todos diferentes pero sin perder la coherencia. El Sol de Invierno, Capitán Cobarde, Oso Polar, Canciones para el primer día en la Tierra, Grandes Éxitos de Otros y Todo es el momento… En este tiempo me he acercado a ellos como fan y como músico aunque sea amateur. En Variables, mi grupo, siempre salpicamos en los directos algún tema mutante entre nuestras canciones. En estos momentos la elegida es Feliz, una canción llena de energía que creo que han explotado poco.

En el plano estrictamente musical se podrían emitir mil juicios diferentes sobre la música de los Mutantes y de cualquier grupo en general. Para mí, dentro de unos parámetros mínimos de calidad, la música llega o no llega. Remueve cosas o no las remueve. Produce cierta catarsis o no. Un tema es bueno cuando desearías con todas tus fuerzas haberlo compuesto tú. Y en mi caso los Mutantes forman parte, no en exclusiva claro, de la banda sonora de mi vida. Su música desde mi punto de vista reúne ritmos sólidos y con precisión de reloj apoyados en Nani y Migue. Juan Alberto y Andrés han logrado un buen equilibrio en los juegos de guitarras y en la combinación de voces. Y en lo que a Juan Alberto atañe, creo que últimamente ha logrado su ecualización más óptima y la mejor entonación posible.

Lo que más me gusta del grupo es la maestría con la que consiguen dominar un término clave para mí en la música: la EXPRESIóN. Expresión entendida como la plasmación de estados de ánimo en las canciones. Eso lo logran dominando muy bien las subidas y bajadas, las cargas progresivas de guitarra, introduciendo armónicos en el bajo, empleando sucesiones de acordes mayores y menores (esto es muy típico en ellos), desgarrando voces y gritando cuando procede… También logran dar EXPRESIóN abordando diferentes temas en sus letras. Desde la crítica política a algunas actuaciones militares, a la explotación laboral, pasando por los clásicos del amor y desamor, a la falta de tranquilidad y reflexión de las sociedades modernas… Hay hasta una canción que podría casi haberse escrito durante el romanticismo literario, durante los tiempos de Espronceda. Se trata de una mis debilidades particulares, Cuando el diablo me habló de ti.

Las canciones de los Niños Mutantes se presentan bajo una aparente sencillez que en realidad no es tal. Hay muchas capas de escucha en muchas de ellas. Hay bastante de ruido melódico, de golpeo. Pero sobre todo hay canciones. Una muy buena colección de canciones. La prueba es que muchas se defienden apenas con dos guitarras como se puede verificar en el acústico grabado en Cinearte durante su último trabajo. Más o menos así van a defender esta noche algunas de las composiciones que han marcado su vida.

Gracias y os dejo con Nani, Migue, Andrés y Juan Alberto, los Niños Mutantes.

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